martes, 12 de abril de 2011
primicias

"El precio" llega al teatro Liceo

El Precio es una pieza teatral escrita por Arthur Miller, que tendrá su puesta en el Teatro Liceo con versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino y dirección de Helena Tritek. La obra que narra la historia de dos hermanos que se reúnen tras la muerte de su padre y sucede en el desván de una vieja casa de tres pisos en Manhattan, Nueva York.

El Precio debutará a partir del 20 de abril a las 20 hs en el Teatro Liceo. Los protagonistas serán Pepe Soriano, Arturo Puig, Selva Alemán y Antonio Grimau.

"El Precio" a que se refiere el título es el legado del pasado. Como en Ibsen, el autor con quien Miller tiene enormes coincidencias, el pasado está salpicado de alternativas y el resultado de las elecciones tomadas gobierna el presente. Uno de sus personajes dice con toda claridad que uno debe tomar decisiones y que uno nunca sabe cuál tomar hasta que a veces es demasiado tarde.

El 8 de febrero de 1968 El Precio se estrenó en el Teatro Morosco de Nueva York y ganó el Tony Award de ese año a la mejor obra con la actuación de Kate Reid y Arthur Kennedy. Se repuso en Nueva York con enorme éxito en 1979 con Mitchell Ryan y Fritz Weaver quien ganó el Drama Desk Award por su actuación, luego en 1992 con Debra Mooney y Eli Wallach volvió a ganar el Tony Award a la mejor reposición y por último en 1999 dirigida por James Naughton volvió ganar el Tony y el Drama Desk Award a la mejor reposición de una obra. En sus distintas puestas siempre se presentó ante un público que quedó profundamente impactado y conmocionado.

También en 1968 y solo seis meses después de su debut en New York debutó en Buenos Aires, con una estupenda producción de Alejandro Romay y dirección de Román Viñoly Barreto. Su protagonistas fueron Raúl Rossi, Oscar Ferrigno, Myriam de Urquijo y Fernando Labat.

La obra sucede en el desván de una vieja casa de tres pisos en Manhattan, Nueva York que denota un pasado próspero en la que los padres fueron ricos hasta la debacle económica de 1929. La casa pronto será demolida para dejar paso al mal llamado progreso y asegurar la frágil estabilidad económica de algunos de los herederos que quedaron.

Sus personajes entonces irrumpirán en el ático de la infancia que está lleno de muebles y de recuerdos que son un testamento de un pasado mejor, o de un mundo gobernado por una memoria plena de felicidad pero también de lamentos y de remordimientos.

El disco de las risas - una rutina típica de un vaudeville - determinará que una profunda tristeza y melancolía se conviertan en un momento luminoso pero aún así ambos mundos estarán destrozados por el final de esa velada.