jueves, 30 de abril de 2015
primicias

El perfil del posible ganador de “Gran Hermano 2015”

No se trata de hacer futurología. Si se repite la matriz histórica, el perfil del posible ganador del reality más famoso del mundo emerge con la presentación de la primera gala.

Por Mariano Colly
Antes de iniciar cualquier tipo de análisis es necesario aclarar que estas líneas tiene una carga de subjetividad extrema producto de una mirada global sobre la matriz que dejó el reality “Gran Hermano” durante sus 7 ediciones anteriores, sin contar la de famosos que fue un inentendible experimento.
Sería injusto vaticinar – con unas pocas horas de juego – el nombre del ganador de la edición que América y Endemol Argentina estrenaron anoche. Sí me atrevo a buscar perfiles de posibles ganadores y de personajes que van a permanecer muchas noches en la casa más famosa del país.
La experiencia indica que nada de lo que pretenda imponer la producción va a generar el resultado indicado. ¿Cómo es esto? Para el show era importante que Francisco Delgado (el ex de Gisela Bernal) se cole como el participante número 15. La expectativa es uno de los factores que debe generar un programa para atrapar al televidente hasta altas horas de la madrugada. Lo propio pasó en 2011 cuando Alejandro Iglesias (transexual) fue el secreto mejor guardado de Jorge Rial y de la producción del ciclo que por ese entonces se emitía por Telefe. Alejandro se desinfló ni bien superó la puerta de entrada y Cristian Urrizaga tomó el protagonismo absoluto del juego por decisión de la gente.
No siempre la promesa llega a ser crack. A veces aparecen otras personalidades que se elevan por sobre la masa y toman el liderazgo en los grupos sociales. Esto va a pasar en “Gran Hermano 2015”. No tengo duda alguna. Uno de los que podía copar la parada durante la primera gala inicial era Eloy Rivera, un desconocido para muchos y un popular tuitstar con más de 500 mil seguidores en las redes sociales. El muchacho que alcanzó la popularidad gracias a la magia de trending topic de Twitter anoche se apagó como una vela de feliz cumpleaños ante el primer soplido. Se lo comieron otras personalidades. Al del miembro grande en la vida virtual lo hizo pasar desapercibido un desconocido en la vida real.
Me da la sensación de que personalidades como la de Brian Lancelota van a generar una identificación con el espectador. Ya pasó con Diego Leonardi (más allá que perdió ante la estratega Marianela Mirra) y con Cristian U. Marcelo Corazza mostró simpleza y se llevó la primera edición del juego, y eso que entró como suplente mucho después de comenzado el programa. ¡Ni hablar de Roberto Parra y Viviana Colmenero! Otro que se asoma con fuerza es Fernando Parada Villar. Por porte y personalidad. Sólo resta que el ingeniero mantenga el perfil intermedio, es decir, que no se exponga, que no histeriquee demasiado, que mantenga la fidelidad que le prometió a su novia antes de entrar y que no pase por sumiso. El romántico Matías Schrank también tiene muchas cualidades para llegar lejos. Primero porque el amor siempre garpa. Segundo por su corta edad y tercero porque no fanfarronea como otros extrovertidos.
Por el lado de las mujeres, hay pocas personalidades que generan un perfil ganador. La belleza extrema – por lo general – genera envidia y roces internos y externos. El primero de ellos tendrá que ver con que se van a empezar a nominar entre ellas porque una linda es una competencia directa para otra linda. Y el segundo tiene que ver con que el común de las mujeres no es como las chicas que entraron a “Gran Hermano”. Nadie vive en pose, exhibiendo partes íntimas y planeando 24 horas videos eróticos. Ese eco del vacío que genera en la masa la chica despampanante que vive para ser despampanante. Llegar a estar nominada implicaría quedar afuera de inmediato. La única mujer que puede meterse entre las finales es Camila Cortese, la joven que fue violada a los 13 años junto a su hermana melliza cuando salía de un ciber. Si no se victimiza demasiado y si se planta con simpleza, tiene muchas fichas para entrar en la rueda final.
Ni los secretos rimbombantes ni las excentricidades te llevan a la final de “Gran Hermano”. Ya madura el knockout de Nicolás Conte que ve un espejo y levanta los puños. La historia así lo indica. Por supuesto que todo puede cambiar y estas líneas lejos están de ser una verdad absoluta. Pero si algo de la matriz del reality más imponente del planeta se mantiene, no voy a estar muy lejos de sacar un pleno en el paño verde. Por lo menos así lo veo yo.