lunes, 12 de septiembre de 2016
Amalia Granata

El operativo "limpieza de imagen" de Granata: de querer un chongo a una familia ideal

El año pasado pedía a gritos un chongo. Intentó hacer una vida junto a Martín Redrado, se recibió de periodista y ahora busca una carrera política.

La pregunta que todos se hacen de por qué una mina con la personalidad que expuso en los medios Amalia Granata no le mete un terrible boleo a su novio tras la infidelidad con Pau Linda se puede sintetizar en una sola respuesta: para limpiar su imagen.

Quedaron claras sus intenciones políticas cuando asistió al congreso del Frente Renovador, espacio de Sergio Massa y lo repitió varias veces durante la entrevista que le hizo Susana Giménez, amén de que desde el partido lo han negado:

"Ni Sergio Massa (líder del FR) ni yo acostumbramos a salir a responder movidas mediáticas con artistas o deportistas que, en realidad, están impulsadas por dirigentes que se aprovechan de figuras reconocidas por la sociedad para lanzarlas a la política. Además, en Santa Fe tenemos un representante: (el diputado nacional) Alejandro Grandinetti", explicó a La Capital el legislador. "Ni Sergio Massa (líder del FR) ni yo acostumbramos a salir a responder movidas mediáticas con artistas o deportistas que, en realidad, están impulsadas por dirigentes que se aprovechan de figuras reconocidas por la sociedad para lanzarlas a la política. Además, en Santa Fe tenemos un representante: (el diputado nacional) Alejandro Grandinetti", explicó a La Capital el legislador.

Pero por qué se insiste con la idea de que Granata busca mostrar a la sociedad "la familia" perfecta y se muestra como la mujer común y corriente que puede haber sido engañada.

Sacarse aquella mochila que se puso al contar que se acostó con Robbie Williams y mostrarse como un ser pensante y comprometido con el rol social no le impide tirar frases erróneas como la que expuso anoche cuando contó que chateo tres horas con su actual pareja cuando lo conoció, que se subió a un avión sin valijas y que se perdió en una aventura con el dueño de un emporio pizzero cuyo primer contacto fue ir de shopping a comprar ropa.

Esto se le suma a unas declaraciones de Granata que volcó el año pasado donde pedía a gritos tener un chongo. Para la política no está bien viste una mujer que pide chongos por tevé y sí una engañada que perdona y que cumple el rol de madre.

Amalia Granata estuvo en Intrusos en 2015 y habló de todo incluyendo a Martín Redrado. La modelo contó cómo fue su relación con el economista y explicó qué es lo que busca ella en un hombre. "Quiero un chongo... ¡soy re fácil! Soy muy masculina y los tipos están muy minas", fue una de sus reflexiones.

"Está muy difícil el tema masculino. ¿Por qué no puedo conseguir un tipo normal? Todos tienen problemas. Más allá de Martín, el tema 'hombres' es muy complicado. Tengo tanta mala suerte de que si me busco un casado, se divorcia. No soy complicada, no tengo rollos, no soy minita. Yo creo que a los hombres no les gustan las minas directas. Les gustan las histéricas", agregó. "Hasta 56 es mi target y que sean generoso, porque los tacaños no me van", dijo sobre su tipo de pareja ideal.
"Está muy difícil el tema masculino. ¿Por qué no puedo conseguir un tipo normal? Todos tienen problemas. Más allá de Martín, el tema 'hombres' es muy complicado. Tengo tanta mala suerte de que si me busco un casado, se divorcia. No soy complicada, no tengo rollos, no soy minita. Yo creo que a los hombres no les gustan las minas directas. Les gustan las histéricas", agregó. "Hasta 56 es mi target y que sean generoso, porque los tacaños no me van", dijo sobre su tipo de pareja ideal.


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