martes, 04 de febrero de 2014
internacionales

El escándalo familiar de Woody Allen repercutió en los Oscar

La última película de Woody Allen podría no competir en los próximos Oscar debido a la grave denuncia de la hija adoptiva del director.

Peligran las chances de "Blue Jasmine" para los próximos Oscar.

Las posibilidades del filme "Blue Jasmine", de Woody Allen, de acceder a algunos de los Oscar para la que está nominada se alejan debido al escándalo que suscitó la denuncia de su hija Dylan Farrow acerca de las presuntas violaciones sufridas por parte del cineasta.

Mientras la actriz Cate Blanchett, protagonista del filme, le deseó a la familia "encontrar algo de paz", dentro de pocos días los 6.000 jurados de los Academy Awards expresarán su voto: usarán el metro moral junto al artístico al juzgar la película por la que Allen es candidato al premio al mejor guión y Blanchett al de mejor actriz protagonista, dijo la agencia ANSA.

La carta abierta de Dylan Farrow, hija adoptiva de Mia Farrow y del cineasta neoyorquino, publicada en un blog de la edición digital del diario The New York Times hizo estallar la bomba.

La joven, que actualmente vive en Florida y sufre de síndrome de estrés post-trauma, renovó las acusaciones de abusos sexuales contra su padre adoptivo, deteniéndose en particular a un episodio ocurrido cuando ella tenía sólo siete años.

Según dijo en la carta, Allen la llevó a una habitación de su casa, le dijo que se relajase y que jugase con un tren, y abusó sexualmente de ella. El cineasta rechazó la acusaciones, calificándolas de "falsas y vergonzosas".

El representante de Allen recordó que hace 21 años, cuando estalló la disputa entre el cineasta y su entonces compañera, Mia Farrow, que había descubierto su romance con su hijastra Soon Yi-Previn, actualmente esposa del autor de "Manhattan", expertos concluyeron que "no había evidencia creíble del abuso".

Desolada se mostró ahora Blanchett, cuyo nombre fue mencionado en la carta así como el de otros actores: "¿Qué pasaría si hubiera sido tu hija, Cate Blanchett", le preguntó Dylan en la carta.

La actriz replicó sin entrar en el tema: "Desde hace tiempo la familia vive una situación dolorosa, espero que encuentren una solución y algo de paz", dijo.

La Sony, que distribuye la película "Blue Jasmine", se mostró en cambio categórica: Allen nunca fue incriminado y tiene derecho a la presunción de inocencia, sostuvo.

"Es una tragedia que después de 20 años una historia inventada por una amante vengativa vuelva a la luz tras haber sido evaluada y archivada por autoridades independientes", comentó por su parte Elkan Abramovitz, uno de los abogados de Allen.

No está claro qué provocó una renovación de las acusaciones de los Farrow: primero fue Ronan, oficialmente el único hijo biológico de la pareja Allen-Farrow, quien en una entrevista a la revista Vanity Fair puso en duda la paternidad de Woody.

Luego Mia, a través de Twitter, mientras premiaban al cineasta en la ceremonia de los Globos de Oro.

Justamente preocupados por un nuevo arrebato de furia de Mia, los productores de "Disparos sobre Broadway", el musical inspirado en la película de Allen, que está por estrenarse en Manhattan, redujeron el nombre del director en los carteles.

Ahora vienen los Oscar: en el pasado, los jurados de los premios han mandado el mensaje de que a ellos les importa el arte y no el comportamiento.

No en vano, en 2003 concedieron premios a "El pianista", incluido el de mejor director, pese a que Roman Polanski estaba siendo buscado tras una condena por violación cometida 25 años antes, por la que no puede ingresar a Estados Unidos.

Télam