miércoles, 20 de abril de 2011
primicias

El escándalo del año: Gonzalo Valenzuela se fue de su casa

Luego de trascender la noticia de la infidelidad de Juana Viale, Manguera Valenzuela se fue de la vivienda familiar. Ayer por la tarde, Juanita, embarazada de seis meses, fue descubierta a los besos con Martín Lousteau, el ex ministro de economía.

El fin de semana, la nieta de Mirtha Legrand, Juana Viale, embarazada de seis meses, festejó su cumpleaños junto a Manguera Valenzuela, su pareja.

Pero ayer, martes 19, en el auto del chileno, pasó a buscar al ex ministro de economía, Martín Lousteaud, y se besaron apasionadamente.

Según los datos que se filtraron, Juana Viale almorzó ayer en un restaurante de comida italiana ubicado en la zona de Palermo.

Cerca de las 14.30 pasó a buscar a Martín Lousteau por la vivienda del ex ministro de economía, ubicada entre las calles Concepción Arenal y El Salvador.

Martín bajó y se subió al asiento del acompañante de vehículo perteneciente a Gonzalo Valenzuela, la actual pareja de Juana Viale. Tres cuadras después, cerca de Matienzo y Conde, estacionaron el automóvil y comenzaron a besarse apasionadamente, tal como lo muestra la tapa de la Revista Paparazzi.

Lo cierto es que tras conocida la noticia en el seno familiar y luego de llegar a oídos de Gonzalo Manguera Valenzuela, en la vivienda que el actor chileno comparte con la nieta de Mirtha Legrand en Barrio Parque, se suscitó una fuerte discusión en incidentes varios que derivaron en una continuidad del escándalo.

Esta vez, Manguera, quien al momento del beso de Juanita con el ex Ministro se encontraba grabando Un año para recordar, decidió abandonar la vivienda familiar.

El escándalo se extiende y lo más grave de todo es que se produce por la desprolijidad de Juana, quien salió a mostrar a su nuevo noviecito en plena vía pública, y en un barrio tan concurrido por los periodistas como lo es Palermo.

Mientras tanto, Marcela Tinayre, que acostumbra a patear la pelota a la tribuna (ya lo hizo con el escándalo que vivió su esposo, Marcos Gastaldi, al tener una hija con otra mujer), le sigue echando la culpa al mensajero y, de manera inusitada, compara la foto con las peores épocas autoritarias de nuestro país, en clara relación con el último proceso militar, algo completamente distinto, absurdo y hasta burlo si se tiene en cuenta que en esa época hubo más de 30 mil desaparecidos, nada similar a la frivolidad de la noticia de su hija. Una pena.