miércoles, 25 de mayo de 2011
primicias

El antecedente de Juana Viale con el embarazo de Silvestre

Silvestre, el hijo que Juana tiene con Valenzuela, tuvo un nacimiento prematuro por la rotura de la bolsa y la pérdida del líquido amniótico. Un antecedente de embarazos complicados para Juana. Hoy se conoció la noticia de la pérdida del bebé que llevaba en su vientre en la semana 36 de gestación. 

Después de superar complicaciones en su embarazo, la nieta de Mirtha Legrand fue mamá el miércoles 23 de 2008, en Santiago de Chile.

El bebé, a quien llamaron Silvestre, nació por cesárea, con siete meses de gestación, y pesó apenas un kilo y medio. Acompañada por Gonzalo Manguera Valenzuela, la actriz estuvo internada más de 70 días a causa de una rotura parcial de bolsa.

El 12 de noviembre  de 2008, Juanita Viale padeció un trance muy peligroso en su por entonces embarazo de cuatro meses: sufrió una rotura de bolsa con pérdida de líquido amniótico.

Así, debió ser internada de urgencia. Y el pronóstico sobre la salud del pequeño se volvió reservado. El riesgo de perder el embarazo era muy alto. Frente a ese panorama, Juana sólo pudo hacer una cosa, lo que se esperaba de ella: rebelarse. Y salir adelante.

Desde aquel día, la nieta de Mirtha Legrand no recibió el alta. Los médicos consideraron que lo mejor para ella -y para el bebé- era seguir internada para controlar de cerca el avance del embarazo. En la Clínica Alemana de Santiago de Chile, Juana pasó Navidad y Año Nuevo, y hasta el cumpleaños de Gonzalo Valenzuela. Con su familia lejos, al otro lado de la Cordillera, el actor se convirtió en el principal sostén de Juanita. De la clínica al trabajo, y del trabajo a la clínica: Manguera sólo se separó de Juanita para grabar Lola, la versión chilena de Lalola, un éxito en la televisión de ese país. Así, pasaron días, semanas… ¡meses!, y se llegó a este miércoles 23 de enero. Apenas una hora después de la medianoche del martes, los médicos le practicaron una cesárea. Y nació Silvestre.

 Es muy chiquitito. Pesó un kilo y medio, y un poquito más, contó Valenzuela.

Y mostrando una sonrisa tan justificable como poco vista en él. No era para menos. Estoy muy contento, más que feliz -se sinceró-. Este ha sido un camino muy largo. Juana está muy bien de salud, y muy contenta