jueves, 14 de julio de 2011
entrevistas

Diego Pérez: Menos mal que no vi a los ladrones; a veces uno no sabe cómo puede reaccionar

El conductor de Desayuno americano, América, dialogó en exclusiva con Primiciasya.com y relató lo que vivió ayer por la noche tras ser víctima de la inseguridad. Desgraciadamente uno se va acostumbrando a estas cosas. ¡Hay que vivir con esta realidad!, sostuvo.

Por Mariano Colly (marianoc@primiciasya.com).

¿Cómo fue el hecho delictivo?
Tuvimos una reunión en la productora, lo chicos de producción me preguntaron si iba a dejar el auto ahí afuera. Yo dije que sí y ellos me dijeron que era una zona muy peligrosa. ¡Qué va a pasar! ¡Lo he dejado en tantos lugares, les dije. Y fue premonitorio: Cuando volví me encontré con el vidrio del auto roto, del lado del conductor, y todo revuelto, CDs, lentes, y me faltaba el GPS.

¿Lo tenías colgado o lo habías escondido?
 No tenía nada. A veces quedan las bases de los GPS en los autos y eso te da la pauta que está escondido. Pero nada. Y también me robaron un perfume que tengo para perfumarme cuando llego al canal o al teatro. Todo lo demás estaba: El manual, el abre puerta de mi casa, los libros que me regalaron a la salida del programa, menos el GPS. Lo feo de todo es la vejación que sentís y el incordio de ahora tener que ir a buscar el vidrio que viene de afuera. Me lo traen en 48 horas, o sea no puedo usar el auto durante dos días, me resfrié porque anduve con la ventanilla baja todo el tiempo, aparte uno tiene tan automatizado los movimientos que todo el tiempo intentaba subir la ventanilla manualmente porque sentía frío, no pude llevar a los chicos a la escuela esta mañana porque hacía mucho frío…

¿Hiciste la denuncia policial?
No, la verdad que no la hice, me lo tomé con bastante calma, no sé si estoy viejo o qué, pero menos mal que no los vi, a veces uno no sabe cómo reacciona. La situación es fea pero ya está. A seguir adelante, a comprar el vidrio, desgraciadamente uno se va acostumbrando a estas cosas. Hay que vivir con esta realidad, a lo mejor, no había garage para estacionar en la zona, hay muchas productoras y muchos autos, así que si me sobran unos mangos me pongo un garage (se ríe).

¿No se te disparó la alarma?
¡Sabés que no! ¡No sé por qué! ¡No entiendo por qué porque estaba conectado con la alarma y todo! Además me lo sacaron artesanalmente: Estaba el vidrio enterito, un poquito rayado en la vereda. Ahora me lo tomo con humor pero da una bronca bárbara.