viernes, 17 de junio de 2011
entrevistas

Diego Olivera: Definitivamente no participaría en Bailando, es un show y punto

Desde México, el actor Diego Olivera dialogó en exclusiva con El Diario del Espectáculo y dejó en claro que no participaría en el certamen de baile que anima Marcelo Tinelli.Además opinó sobre la televisión mundial actual: El rating está cada vez más intolerante en todo el mundo, siempre está la presión, sostuvo el galán.

Por Luciano López
lucianolopez@primiciasya.com

Saliste elegido entre los religiosos más sexies de las telenovelas mexicanas por tu personaje del Padre Juan Pablo, ¿te lo esperabas?

No, y eso que me ocupé de decir en varias entrevistas en México que para este personaje buscaba quitarme el galán de encima... ¡Algo salió mal! (Se ríe). Igual, y hablando en serio, si bien es un mimo al ego, lo tomo como eso y ya. Agradezco el cumplido y sigo transitando.

¿Cómo te estás preparando para tu nuevo personaje en Amorcito Corazón? ¿Se va a ver algo diferente a lo que venías realizando?

Podría minimizarte el impacto pero no. La verdad que salir de un personaje con un tipo de ritmo y una composición tan barroca para entrar en otro más alivianado necesité, como mínimo, hacer unos talleres y un trabajo en casa de lectura para ponerme en frecuencia y encontrar el timing que una comedia romántica como ésta necesita. Además, para éste personaje me propuse ponerlo físicamente mejor y algunos toques de looks que me separen un poco del Padre Juan Pablo. Y sí, en teoría debería ser un trabajo diferente, espero lograrlo.

¿Sentís que te asentaste definitivamente en la televisión mexicana?

Yo diría que conforme va pasando el tiempo y los proyectos vayan siendo aceptados por el televidente mexicano y, también hay que decirlo, por televidentes de otros países ayudan a ese asentamiento. Es innegable que la proyección de la televisión mexicana en el mundo es muy importante para un profesional que trabaja de esto. Y también es algo que sólo pueden corroborar productores o personas que están muy metidos en la cocina de la televisión. Pero no quiere decir que sea ni la única ni la mejor televisión del mundo. Sería ridículo subestimarla y viceversa. De todas formas, me resisto a aferrarme a los momentos y/o estados porque va en contra del dinamismo que tiene que tener cualquier persona en la actividad que realice.

¿Es muy diferente la ficción de allá con la de nuestro país?

En términos técnicos no son muy diferentes. Todas tienen un trabajo de post producción importante. Lo que sucede es que son narrativas distintas. Con respecto a los conflictos diría que son universales. Lo que lo hace diferente es la manera de encarar esos conflictos. Sin ser un empresario de la televisión argentina supongo que el gran debate o proyecto que debería pasar de una charla de café es si solo nos vamos a conformar (los argentinos) con vender formatos. No digo que no se venda la lata tal como la realizamos allí pero es indudable que no tenemos ni para competir con Brasil, México y hasta Colombia. Es duro pero es así. Me enorgullece ser motivo de consulta cuando me preguntan de tal o cual ficción con el fin de comprar el formato o la idea, pero también me digo interiormente: Pensar que estamos regalando terreno. Claro, para el que vende es un negocio igual pero dejas de ser productor produciendo desde Argentina.

¿Tenés la presión de conseguir rating día a día o en ese sentido no es tan exigente la industria mexicana?

La presión está, sin dudas. El rating está cada vez más intolerante en todo el mundo. En España es hasta peor que acá o en Argentina. Pero la exigencia bursátil de la televisión es algo que lamentablemente supera a los actores, productores o técnicos. Como resultante, no siempre gana el mejor.

¿Ves las ficciones argentinas? ¿En cuál te gustaría participar?

Ahora no las veo tanto por obvias razones pero tampoco estoy teniendo mucho tiempo en general, más que nada por las horas de trabajo. Pero las ficciones argentinas son de muy buenas para arriba. Difícil de exportar, insisto. Pero sin verlas, creo que en todas sería un honor participar.

Pablo Echarri y Martín Seefeld se lanzaron como productores televisivos con El elegido. ¿Te ves en un futuro produciendo una ficción?

Tal vez me vea más cerca de la dirección. Fui, desde que terminé la secundaria una persona que estuvo muy ligada a la producción y por eso algo conozco, y en general te digo que es un rubro muy golpeado. No da que exponga los motivos ahora porque sería para largo pero tanto Martín como Pablo son unos gladiadores que se lanzaron a producir e imagino, sin haberlo hablado con ellos, que se encuentran con un día a día vertiginoso, con alegrías seguramente pero por momentos muy angustiante. Pero como dice el dicho: Lo que no te mata te fortalece.

Si en un futuro te convocan, ¿Participarías del Bailando, el segmento de baile que conduce Marcelo Tinelli?

Ja, ja, ja, ja En realidad para que yo participe del ciclo debería llamarse ¿Bailando? (Se vuelve a reír). Definitivamente, no. Tinelli es el show. Y punto.

Mónica seguirá con vos en México ya que renovó su contrato por un año más. ¿Cómo manejan los tiempos allá en que están distanciados por el trabajo?

¡Nooooo! ¡Es mucho mejor esto que subirme a un avión todos los fines de semana! Por que era así, literalmente. Y ahora que los vuelos estuvieron cancelados me hubiera agarrado un ataque. Aún así, Mónica y yo somos una pareja pero no somos tan simbióticos como el inconsciente colectivo fue construyendo de nosotros. Nuestro trabajo, por momentos, hace que nuestros horarios estén cruzados, y creo que ella lo agradece ja, ja Pero también hay etapas en las que no. Nos conocimos de esa manera.

¿Planean ampliar la familia?

¿Vos decís de traer a mi vieja o a mi suegra?  ¡Ja, ja! Pero hablando en serio, estamos en un momento en que todo puede ser.