Pese al excelente momento profesional que atraviesa la actriz Carla Peterson, la situación personal que traspasó por momentos de mucha depresión por su padre, el comodoro Damián Peterson, quien fue absuelto luego del proceso por la Tragedia de LAPA, ocurrida en 1999 cuando un avión de esa compañía se despistó en el aeroparque porteño y dejó como saldo 65 muertos.
El papá de Carla trabajaba como Director de Habilitaciones Aeronáuticas del Comando de Regiones Aéreas en el momento del trágico episodio y fue acusado del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, aunque hoy pudo ser absuelto y evitar una condena de dos años de prisión.
Según la causa, había sido acusado de omitir controlar lo previsto en el Manual de Operaciones de la aerolínea y en las normativas sobre habilitación de los pilotos de aeronaves, entre ellas realizar tareas de fiscalización de su aptitud psicofísica.
El accidente de LAPA fue el 31 de agosto de 1999, cuando un avión de la compañía que iba rumbo a Córdoba no alcanzó a despegar y terminó estrellado contra un terraplén del predio de la Asociación Argentina de Golf, junto al complejo Punta Carrasco. En su trayecto, la aeronave atravesó las rejas de hierro del aeroparque, arrasó automóviles al cruzar la avenida Costanera, destrozó un refugio de una parada de colectivos y un puesto de diarios.
Espero que mi papá quede libre, espero que lo declaren inocente, pero ese es un deseo que tengo. En realidad el deseo más grande es que todas las cosas anden bien y que la gente que hace las cosas bien sea reconocida, reconoció la actriz Carla Peterson en su última declaración sobre el tema.
Fue muy difícil para todos, primero para los familiares de las víctimas. Mi papá estuvo presente casi todos los días, y aportó todo lo que él, como profesional, sabe. Toda su experiencia de toda la vida. Mi papá hoy está retirado y esto fue una cosa más que tiene como ciudadano, como empleado público, que creo que es por lo que lo juzgan. Por mal desempeño. Yo como hija sé que es una persona muy respetada en lo que hace, un gran aviador, alguien que sabe muchísimo de esto. También sé que fue un accidente y también sé que cuanto más se investiga, cuanto más las cosas se hacen a tiempo, menos tragedias hay que llorar, destacó en un reportaje en la revista Veintitrés.
La noche antes al 1 de febrero, lo voy a llamar, y al otro día voy a estar acompañándolo, comentó. Y concluyó: Mi papá cuando eligió esa profesión, tal vez no imaginó ser juzgado por eso, pero son las responsabilidades que uno asume. Nosotras tenemos menos responsabilidades, tenemos que ir y entretener un rato. Pero bueno, espero que todo salga bien. |