lunes, 06 de abril de 2015
primicias

“De chico pasé hambre, yo no quería vivir eso”

Se consagró trabajando con grandes figuras del ambiente. En una entrevista contó cómo fueron sus inicios en el ambiente artístico.

Nazareno  Móttola brilla no sólo en las tablas, con un grande, como es Antonio Gasalla, sino que, además, se dio el lujo de trabajar en televisión con Marcelo Tinelli y Susana Giménez. Pero eso no es todo, también es parte esencial de Peligro sin codificar, ciclo que se emite por la pantalla de Telefe.
Hoy, el humorista es exitoso, convocado por los grandes y dueño de un talento innato, y en una entrevista con Clarín contó cómo fueron sus inicios en el ambiente artístico tras vivir una infancia de necesidades.
“Lo primero que hice fueron las cámaras ocultas para VideoMatch, en 2002. Venía de una escuela de circo y me llamaron para hacer unas caídas. Tenía 20 años y estaba cagado de hambre. ‘¿Cuánto hay?’, pregunté. ‘120 pesos’, me dijeron”, contó Móttola.
“Me pagaban eso por cada cámara. En ese entonces trabajaba en el circo y ganaba 250 pesos por semana. Era un re negoción para mí hacer lo de Tinelli. Venía sin laburar mucho, medio mal y trabajaba de lo que podía y lo que encontraba”, confesó Móttola y detalló algunas de sus actividades. “En una gomería, en una rotisería, en una pizzería y con un feriante. Después trabajé haciendo changas y cortaba el pasto”, destacó.
“Empecé a trabajar de muy chico. Uno de mis primeros laburos, a los 13 ó 14 años, fue vender tablas de madera para cortar comida. También dulces caseros. Era más como un juego, pero a los 15 ya empecé a laburar en serio por necesidad. Mis viejos hicieron todo lo que pudieron, pero tuvimos épocas malísimas. Siempre fui independiente y no me gusta pedir”, aseguró
Por último, contó qué hizo con su primer sueldo importante: “Vivíamos en lo de mi abuela y tuve la posibilidad de comprarme una casa para mí y otra para mi mamá. No sufrí, no me gusta dar lástima, pero cuando uno no tiene nada aprende a cuidar la plata. Tomamos té durante mucho tiempo. De chico pasé hambre. Yo no quería vivir eso. Siempre tuve en la mente que no quería ser grande y vivir eso mismo”.