miércoles, 04 de noviembre de 2015
primicias

Crece la hipótesis de un gualicho a Matías Alé: Habló el pastor Manuel que lo acompañó en la ambulancia

El pastor Manuel, que acompañó a Alé en el traslado al sanatorio Otamendi, habló de la posibilidad de que espíritus pasados estén pesando en su actualidad. "Todo tratamiento que deba hacer Matías tiene que tener en cuenta su visión espiritual de la vida", analizó.

En la madrugada del miércoles Matías Alé sufrió un cuadro febril y lo trasladaron de urgencia a un sanatorio privado del barrio de Recoleta.
El actor fue llevado por los médicos en una camilla con su cuerpo totalmente tapado con una frazada. Fue llevado allí para ser atendido con más exactitud y que le realicen distintos estudios más precisos.
Su mujer María del Mar Cuello lo acompañó en la ambulancia. Se la notó con el rostro muy preocupado. También se encontraba allí curiosamente el pastor Manuel (quien se hace llamar Obispo pero que en realidad no pertenece al clero católico sino evangélico), conocido en los medios por analizar casos de exorcismo y espíritus.
Alé estaba internado en la clínica psiquiátrica Avril desde el martes, luego de sufrir un brote psicótico y vivir un episodio de violencia con su suegra Nancy y su esposa.
"En 15 años de trabajo hice más de 1200 exorcismos. Yo lo conozco a Matías y sé que es un hombre espiritual y sensible. Las personas sensibles reciben el impacto de las vibraciones que lo rodean. La persona opaca no lo percibe esto", sostuvo el padre en el ciclo "Focus Grú" FM Delta 90.3.
"Es un hombre que evidentemente con las oraciones que dijo puede ser una situación seria y grave. Hay un clamor o invocación en él. Él tiene un gran respeto por lo espiritual", agregó Manuel.
"Cuando hay cargas espirituales algunas pueden venir de situaciones de generaciones pasadas. Para Matías el casamiento religioso es sensible, más que el civil", detalló.
"Puede haber una traba espiritual generacional respecto a la felicidad que además haya impactado con otros elementos como un maleficio o maldición", expresó.
"Las desgracias no se deben a veces por algo de uno mismo sino por lo de nuestros ansestros. La mente es el lugar de la batalla de satanas. Todo tratamiento que deba hacer Matías tiene que tener en cuenta su visión espiritual de la vida. Una herida emocional sana cuando nosotros podemos relatar un hecho sin dolor, en este caso hay dolor. Las emociones nos indican de qué manera estamos valorando la vida", cerró.
El video con la presencia del padre Manuel en la ambulancia junto a Alé y su mujer.