sábado, 09 de abril de 2011
primicias

Adrián Suar se prepara para regresar al teatro

El 12 de mayo se estrenará en el teatro Maipo la comedia La Guerra de los Roses de Warren Adler, interpretada por Adrián Suar y Carla Peterson. La dirección correrá por parte de Marcos Carnevale y la producción es de Suar y Lino Patalano.

El 12 de mayo se estrenará en el teatro Maipo la comedia La Guerra de los Roses de Warren Adler, interpretada por Adrián Suar y Carla Peterson.

La dirección correrá por parte de Marcos Carnevale y la producción es de Suar y Lino Patalano.

A partir del 10 de abril se encontrarán a la venta las localidades para La Guerra de los Roses, la comedia, Warren Adler, que se estrenará el 12 de mayo en el teatro Maipo.

Esta obra será interpretada por Adrián Suar y Carla Peterson, la dirección correrá por parte de Marcos Carnevale y la producción es de Adrián Suar y Lino Patalano.

También formarán parte del elenco Alejandro Paker y Fabián Arenillas, quienes interpretarán a los abogados del matrimonio Roses. La traducción y adaptación del libro estuvo a cargo de Fernando Masllorens y Federico González del Pino.

Las localidades podrán adquirirse en la boletería del teatro Maipo (Esmeralda 443) o a través de Platea Net (telefónicamente al 5236-3000) .Las funciones se  llevarán a cabo jueves y viernes 20.30 hs.; sábados -dos funciones- 20.30 y 23hs. y domingos 20 hs.

Sinopsis: En el marco de una ingeniosa adaptación teatral de la película que se convirtió en un clásico de la pantalla grande, Suar y Peterson interpretarán a Octavio y Bárbara, un matrimonio en pleno proceso de divorcio en el que ambos están dispuestos a todo para quedarse con la casa que, durante años, ofició de vivienda familiar y que ahora se ha convertido en un botín de guerra. Una propuesta más que interesante que mostrará aspectos de la vida conyugal comunes a todas las parejas pero con una buena dosis de acidez, humor y, por momentos, la crudeza de la realidad.

Años atrás, cuando Octavio y Bárbara se enamoraron ansiaban formar una familia y ser felices para siempre. Poco tiempo después, se casaron y se mudaron a aquella casa que los vio transformarse en algo muy diferente a la pareja de sus sueños. Antes de conocerse, Octavio no era el hombre seguro y adinerado en el que se convirtió y Bárbara tampoco era la mujer frustrada y en apariencia perfecta que aprendió a ser. No tenían nada, pero creían que juntos lograrían tenerlo todo y, de hecho, así fue. Ahora, tienen hijos, una gran casa, con sauna y piscina, autos lujosos y comodidades de todo tipo. Ahora lo tienen todo, excepto el deseo de compartir el mismo techo.