miércoles, 20 de agosto de 2014
primicias

A Reinaldo se le acabó la plata que le dejó Adelfa

En su paso por un ciclo televisivo, Reinaldo Wabeke, conocido por haber contraído matrimonio con una anciana de 72 años, confesó que la está pasando mal tras haberse quedado sin dinero.

Reinaldo Wabeke, quien se hizo conocido por casarse con Adelfa, de 82 reapareció en El Diario de Mariana para hablar del mal momento que está pasando.

“Hace dos años que estoy viviendo una pesadilla. Siempre viví en la casa de Adelfa, la señora con la que me casé y a quien voy a querer siempre y quien hizo todo por mí para que me quede algo”, comenzó.

“Me voy a Santa Fe y me entero que en Santa Clara del Mar me rompen la casa, me roban la ropa, todo, y ahí empieza mi pesadilla. Me encuentro con dos tipos que me dicen que en dos días tengo que dejar la casa. Que no es mía, que la casa era de parientes de Adelfa y le dije que era heredero universal. Hablé con mi abogado, el que tenía en ese momento después de todos los que tuve, y me dice sí, que tenía la casa perdida y que se la tenía que dar“, explicó.

Luego, Reinaldo dijo haber descubierto que esa gente eran matones mandados por los abogados.: “Les tengo mucho miedo porque hay mucha mafia de por medio. Fui a la justicia, fui a tribunales, hice la sucesión, la declaratoria de herederos, hice todo lo que se tenía que hacer. El tema es que el 50% de la casa de Adelfa es mío y el 25% de los familiares de Adelfa, pero nunca me reclamaron nada judicialmente”, relató.

“Me amenazaron de muerte y me dijeron que si no firmaba la casa y dejaba todo lo de Adelfa, me mataban. Las casas las revenden. Tuve que aceptar irme de la casa de Adelfa para vivir tranquilo y hacer mi vida y me quedé sin nada”, agregó.

Y confesó: “Intenté ahorcarme dos veces y llegó mi ex pareja y para que no lo haga. Entrás en un estado que no encontrás salida”.

“Nunca me importó lo material. Estos meses estuve durmiendo en el piso porque no tuve muebles. Tuve que vender todo para poder comer porque no me alcanzaba el sueldo, no me alcanzaba para vivir”, aseguró.

“Estoy esperando la respuesta del juez, que saque a esa gente de la casa. Lo único que me aferra son mis animales”, concluyó.